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...I don't see what anyone can see on anyone else but you...

Pienso en una profesión cualquiera. En un fontanero o médico o bombero o profesor o periodista o político o agricultor o cualquier otra. Y esto es lo que pienso: que la sociedad las define a todas. Por el servicio que prestan al resto de personas. Define qué llevan a cabo, su objeto. ¿Y su fin? ¿Su para qué?
El fontanero repara las tuberías de las casas de otras personas. El médico cura a personas enfermas. El bombero apaga los incendios donde viven personas o de los bosques donde les gusta pasear. El periodista mantiene a las personas informadas y el político vela por sus intereses. El agricultor les da de comer. El empresario también. Y el profesor.
¿Es nuestra sociedad individualista? Sí. El fontanero quiere dinero, el médico quiere dinero, el bombero quiere dinero, el profesor quiere dinero, el periodista quiere dinero, el político quiere dinero, el agricultor quiere dinero. No hace falta hablar del empresario. ¿Es nuestra sociedad individualista? No. El fontanero es fontanero por otros, el médico es médico por otros, el bombero es bombero por otros, el profesor es profesor por otros, el periodista es periodista por otros, el político es político por otros, y el agricultor es agricultor por otros. Incluso el empresario es lo que es por los demás.
¿Es ingenuo afirmar esto? Si por ingenuidad se entiende ceguera, no lo sé. Los demás marcan el qué de la profesión. Y cada quien su para qué. Si los demás son necesarios para determinar el qué, ¿no es estar ciego pensar entonces que el para qué es sólo (sólo) un para mí? ¿Y no es una ingenuidad mayor creer que así es como debe ser?
No sé.

